sábado, 11 de junio de 2011

Cocinando para le realeza

Ya dejando atrás Paris, me fui a Londres, llegue con la ilusión al hombro de poder cumplir mis metas y sueños. Hace unos años atrás me regalaron un libro de cocina de un tal Nobusuki Matsuisha,desde ese entonces quise cocinar ahí, desde que leí este libro dije, ahí voy, tanto que en una de mis visitas a Londres me saque una foto en la puerta y les dije a mis amigos ya voy a venir a trabajar a este restaurante y me hice un tatuaje en la pierna con dos símbolos japoneses, ya estaba en Londres, faltaba lo otro.

Empece a tirar curriculum por todos lados, encontré un trabajo de extras, que significa? trabajar temporalmente en distintas cocinas, para que quede mas claro ser el pedazo de boludo corriendo de punta a punta de Londres y de cada cocina ya que estas poco tiempo en cada una y te pegan el baile del siglo.
A pesar que el trabajo era una mierda trabaje en lugares buenos, como el estadio del Arsenal y un par de catering importantes, nunca me gusto eso de ir de un lado a otro pero tenia que comer y pagar las cuentas. Seguí en busca de un restaurante para trabajar, ya había tirado unos 100 curriculum y no me llamaban y me anime, mande uno a Nobu. Me terminaron llamando de un restaurante en el centro que se llama The Botanist, el trabajo estaba bueno y la gente de la cocina era muy agradable, pero las 15 horas sin parar adentro de la cocina daban que pensar un poco, pero necesitaba guita y el trabajo dentro de todo estaba bueno.

Un día llego a casa y me puse a hablar con un amigo mientras revisaba los mails y leo uno que dice "JOB". Cuando lo abrí y leí era mi sueño, se iba a cumplir, me llamaban de nobu, por un momento se me corto la respiración y el corazón me latía a mil.
Fui a la prueba, yo de suicida que soy, fui justo un sábado, me pusieron en tempura, pienso que hace mucho tiempo que no trabajaba con las ganas y el empuje que saque esa noche, me sentía de 20 años, estaba donde quería estar. Cuando termina la prueba y el segundo de cocina me llama, me dice:" Cuando podes empezar? me gusta tu actitud y los demás cocineros te vieron muy bien". la cabeza decía empiezo mañana, no hay drama, pero mi palabra vale, así que arregle todo con the Botanist y listo, una semana después de esto empece a trabajar donde quería hace 3 años atrás, sueño cumplido, meta cumplida, pero esto no se termina aca, la historia sigue.
Mi partida fue ensaladas, hacíamos sopas, ensaladas y platos fríos, trabajando con un filipino que es una maquina y un ingles que para el lo mas importante es eructar unas 100 veces por día. Empece bien, con toda la ilusión y ganas, claro estaba en Nobu, poco a poco me empece a dar cuenta que este restaurante vivía de la reputación que se gano, no solo por los dueños famosos (Robert de Niro y el mismo Nobu sam), sino por que hace unos años atrás figuro dentro de los 50 mejores restaurantes del mudo y su estrella michellin. 
Nobu sigue siendo un muy buen restaurante, pero para un cocinero es un poco frustrante, entre los cocineros tenemos "la broma" de decir que es un Mcdonalds con estrella michellin. Ya que siempre son los mismos platos, sacados igual y atendemos unos 300 comensales por noche. 
El gran problema de este restaurante es que las "cabezas" no se ponen de acuerdo, esto significa que lo que te dice el jefe de cocina es distinto de lo que te dice el segundo y el tercero te cambio el resto. 

Pero dentro de todo la manejaba bien, empece a cambiar las ensaladas del personal ya que siempre comíamos ensalada verde con pimiento, tomate y zanahoria. Y si soy un histerico y no puedo quedarme quieto, tengo que cambiar lo que pueda, empece a comprar remolacha, patatas, arroz y de a poco poner distintas cosas. Al ingles eructador no le gustaba nada, hasta el punto que el hacia otra ensalada para el personal y por ahí  tiraba la que prepare yo.
Por las mañanas habia veces que me tocaba limpiar los bogavantes y hacer las sopas, al mediodía tenia el servicio, lo mismo que por la tarde, el arte de hacer ensaladas ya lo manejo como nadie.

Un día el enorme chef ejecutivo, el Sr Mark Edwards vino a cocinar y se metió en mi partida. Este buen hombre escribió un libro con Nobu, que fue el que me regalaron hace unos años, o sea estaba cocinando con este tipo al lado. Mark agarro la licuadora para triturar unos chiles, el fin de esto?, toda la pared de la partida color roja ya que el Sr. chef no le puso la tapa a la licuadora, ya después de que yo limpiara se fue a jugar con su IPhone en el medio de la cocina. Un grande!.
Eso si la verdad en esta cocina se comparte un espíritu de trabajo en equipo, los cocineros como Rubén, Angel, Emil y Jakub de tempura, Philip, Jonny y Salvatore de Sautee, Luigi, Salif y Rhygs de Grille y la pastelería con Sergio, Kumi chan, Juanpe y Sanjay, Hacen que uno se sienta con ganas, te hacen cagar de risa, Philip cuando se aburre empieza a conspirar una broma que siempre alguno cae, como los helados de wasabi para los novatos o algún salmón con chile havanero, para que alguien empiece a toser y llorar, pero en la cocina por lo general se respira ese buen equipo, nos cuidamos entre nosotros preparando el café o té o alguna cosa de comer, la verdad me siento orgulloso en ser parte de este equipo de cocina.
Tiempo después me llega la noticia, que me van a pasar de partida, me pasan a Grille (parrilla), que es donde me encuentro ahora, pero esto no termina, la historia se escribe día a día, momento a momento.

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