miércoles, 8 de junio de 2011

El cafe sin Nombre

A penas salí de la cocina en la que me acosaban........, llegue a la escuela medio indignado por el trato acosador que tuve en anyway le pregunto a la hija del dueño si sabia de algun trabajo en alguna cocina y me manda a lo que seria mi primera experiencia "seria" en cocina. 
Me acuerdo que ese día vestido de traje, esa fue la primera y ultima vez que use traje para una entrevista, apareci en el resto-bar "La sin nombre" al frente de la estacion de San Isidro, con una amiga, los dos nos presentábamos para el mismo puesto ella paso primero, yo esperaba en la barra tomando un cortado, al rato subo a la entrevista, me atiende el director lee mi curriculum y le cuento de mi experiencia y de como era yo, la verdad lo vi bastante convencido, pero no sabia si iba a entrar o no, sali del bar con una sensación rara de voy a empezar, pero no se. En el negocio de al lado del resto trabajaba mi abuela postiza, Gela, la paso a saludar y le digo que fui a una entrevista en "la sin Nombre", ella abrazandome me susurra al oído no te hagas problema yo les hablo, parece que Gela era bastante persuasiva, a los dos días entre a trabajar.
Empece a trabajar el día después del "Día de las Américas" (12 de octubre), la cocina era chica pero justa, la jefa era Rita una cocinera que se jactaba de hacer muy buenas tortas, pero usaba polvos mágicos, nada casero, sin palabras, y la verdad que como cocinera era buena persona y como buena persona era, estemm, no se. Eso si a favor de Rita que era dentro de todo bastante organizada, los pedidos los hacia bien y era muy limpia, pero las camareras la odiaban y le hacían la vida imposible, al punto de pedirle cosas con urgencia para comer ellas en la barra. 
Los días pasaban y Rita se ponía mas y mas pesada que no quería mas al cocinero de la noche que era sucio, que dejaba las cosas así y asa, así como una especie de psicólogo yo la escuchaba y asentía con la cabeza. En un mes "la Jefa" (Rita), logro lo que quería hecho al flaco que estaba a la noche y me puso a mi de encargado, el trabajo de la tarde/noche era bastante tranquilo hacia algunas tortas y la comida del personal, cosa que el director me vivía diciendo que el bote de aceitunas lo abría nadie, ya que siempre que se quedaba el comían picada.
Ya entre las pizzas, las mini-pechugas y papas bravas se fueron consumiendo poco a poco los días, un día como tantos entra Guillote (el director) a la cocina y me dice que quería hablar conmigo. Fue bastante claro quería echar a Rita, ya no la soportaban mas, ni sus berrinches ni su cocina y querían que yo me haga cargo, para ese entonces estábamos Rita, Coco y yo. Coco era un cocinero de la vieja escuela de oficio puro y duro que se limpiaba un cajon de pollos (20 cabezas) en 40 minutos, pero no le pidas que haga una masa de pizza ni loco, hacíamos un muy buen equipo. Al final llego el día, Rita afuera, ya era mi cocina, tengo que ser honesto fue la primera y ultima vez que hice algo para voltear a un jefe, era bastante insoportable y no era buena.
Ahora había que encontrar al tercero, después de varias pruebas y algún que otro impresentable, agregando que a la noche las ventas eran casi nulas, Guillote me dice que nos quedábamos Coco y yo con un poco mas de sueldo cada uno. Coco hacia la preparación a la mañana y yo entraba al medio día, hacíamos servicio y a la tarde ya me ponía con las tortas. Como me llevaba muy bien con todos me enteraba de todo primero, como quien se encamaba con quien, cuando el encargado, alias el "hijo del dueño" venia encocado y demás cosas. Al poco tiempo Rebeca decide irse y después de un tiempo se fue María Noe, las cosas ya no eran como antes "el hijo del dueño" empezó a tener mas poder y por ende mas cagadas había y así empece a buscar trabajo. Al poco tiempo conseguí un trabajo como ayudante a la mañana en un restaurante de cocina tradicional Patagonica. Cambie de aires, cambie de cocina, cambie de puesto, de San Isidro a la patagonia (en Buenos Aires).

1 comentario:

  1. Es un abuena descripcion de los dias vividos! a veces me pregunto si cuando dejamos nuestros puestos sabiamos el final( obvio que nunca deseado), tu primer trabajo en una "cocina seria", me gusta que hallamos sido serios!! aunque nos divertiamos mucho. todavia conservo los papelitos donde un dia entre medio de chistes te saque todas las recetas de salsas y cremas jajajaj. fue una gran experiencia con muchas ganas de que todo se haga seriamente y con mucho corazon.

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